Para muchos años el espejo contestaba—Tú eres, oh dueña, la más guapa de esta región—. Pero un día cuando el Señor Rodríguez Zapatero estaba en una reunión en Inglaterra, el espejo contestó—La más hermosa es Blancanieves—. La madrastra estaba furiosa y esa noche ella ordenó a su matador favorito mata Blancanieves. Ella ordenó—Mátala en el campo y tráeme su corazón en este joyero damasquinado—.

Por suerte, el matador estaba simpático y no quiso matar a Blancanieves. Él decía a Blancanieves que ella debe correr a otro pueblo y nunca regresar a la mansión de su papá. Entonces él sustituía el corazón de Blancanieves por el de un toro de la última corrida de toros que su banderillero trajo.
Blancanieves estaba llorando y caminando en el campo cuando ella vio la ciudad de Toledo y con los consejos de algunas palomas y dos gatos callejeros ella llamó a la puerta de un piso dentro de la muralla.
Cuando nadie contestó, ella abrió y entró. En el piso ella encontró una mesa con siete platos sucios y siete camas pequeñas con almohadas largas.
Eran las dos de la tarde y ella no estaba acostumbrada a no descansar a esa hora así que después de lavar los platos, se acostó y rápidamente se durmió.Antes de que ella se levantase los dueños del piso llegaron y sabían que alguien había entrado en su casa. Subieron los dueños y encontraron a Blancanieves en su habitación.
—¿Quién es?—preguntó uno de los dueños.
—Me llamo Blancanieves. ¿Quién son Uds.?—ella dijo con sorpresa cuando vio siete muchachos de edades variadas.
—Nosotros somos hermanos. Somos huérfanos. Me llamo Sabio, soy el hermano mayor. Y este es Gruñón, Dormilón, Tímido, Mocoso, Bonachón, y Mudito—.
Y con esto, Blancanieves les contó su triste relato. En fin, acordaron que Blancanieves podría vivir con los hermanos si ella limpiaba y cocinaba.
—Estoy emocionado que va a vivir con nosotros, echo de menos como mamá arreglaba nuestras habitaciones y cocinaba todos los días—exclamó Bonachón.
—Estoy enfadado—se quejó Gruñón.
Pero cuando Gruñón probo la tortilla española que Blancanieves hizo él cambió su opinión. Blancanieves se quedó a vivir con los hermanos.
Un día Blancanieves le preguntó a Sabio— ¿Cómo sobrevives tú y tus hermanos?—
—Pues, trabajamos en una espadería y un taller de damasquinado.


Los chiquititos asisten a la escuela por las mañanas en una escuela privada que es gratis (gracias al gobierno) y estoy estudiando después de mi trabajo para mi oposición de funcionario.
Quiero trabajar para el gobierno en administración de Castilla La Mancha porque no estaría preocupado cuando hay una recesión porque no podría ser parado. Hay mucho trabajo ahora en el taller porque hay muchos turistas interesados en la cultura. Pero, inmediatamente después de morir mis padres, era más difícil porque la mayoría de las turistas venían a España por el sol y la playa—.— ¡Madre Mía! ¡Qué listo eres!— exclamó Blancanieves.
Para Blancanieves, su nueva vida era divertida pero ella tenía un montón de tareas domesticas.
A las dos de la tarde los hermanos regresaban para la comida.
Durante las comidas, la tele siempre estaba encendida y a los hermanos les gustan mucho los programas como Españoles en el Mundo y El Conciertazo que es un programa de música clásica para los niños. Muchas veces había riñas sobre cual programa ver durante la comida porque todos siempre comían juntos y a los hermanos mayores no les gusta este programa. Solamente una vez, los hermanos estaban enfadados con Blancanieves. Durante la Semana Santa de su primer año con ellos, los hermanos esperaban hacer mazapán con Blancanieves y ella no sabía la receta.
Los chiquititos empezaban a llorar— ¡Quiero mamá! Ella siempre hizo mazapán para nosotros. Blancanieves, por fa…. —.
Por suerte, las monjas les alegraron el día y les enseñaron a hacer mazapán y todos los hermanos estaban contentos con Blancanieves de nuevo.
Por las tardes, después de trabajar, los hermanos y Blancanieves jugaban al fútbol en la Plaza de Ayuntamiento con todos los niños hasta muy tarde. Por lo que Blancanieves estaba muy contenta con la fuerte relación con su nueva familia.
Mientras tanto, su madrastra estaba contenta por que Blancanieves murió hasta un día que por curiosidad preguntó a su espejo mágico— ¡Espejito, espejito, de mi habitación! ¿Quién es la más hermosa de esta región? —
El espejo nunca mentía y contestó—La más hermosa es Blancanieves, ella vive en un piso con siete hermanos en una ciudad de esta comunidad autónoma—. Furiosa, la madrastra usó su magia y se transformó en una anciana viuda y envenenó un churro.
Entonces, ella salió a buscar Blancanieves. Cuando la cruel mujer llegó al piso de los hermanos Blancanieves estaba sola y la madrastra llamó en la puerta y Blancanieves la abrió.—Hola guapa. Déjame entrar, por favor. No tengo dinero porque mi esposo murió y estoy vendiendo dulces para sobrevivir—la madrastra disfrazada dijo con una voz melodiosa— ¡Hoy tengo churros fantásticos!
Sentía lástima de la anciana, Blancanieves compró un churro pero cuando ella probó un poco, cayó al suelo. Con una risa malvada la madrastra salió.
Después de trabajar...
...cuando los hermanos volvían a casa encontraron a Blancanieves en el suelo. Ellos se cruzaron con la madrastra en su viaje a casa y fueron tras ella. Echó a correr perseguida por los hermanos y se despeñó por un precipicio cerca del Río Tajo.
Los hermanos corrieron a casa a cuidar a Blancanieves. Con muchas lágrimas, los hermanos la amortajaron y tuvieron un velatorio en su salón.
La familia tenía muchos amigos de Toledo así que había rezos católicos, judíos e islámicos.Pero a ellos no les gusta la idea de enterrar a Blancanieves así que hicieron un altar cerca de su casa en un jardín y la pusieron en un lecho damasquinado allí.
Un príncipe de España había oído de su belleza y vino a despedirse de ella.
Él le dio un besito en cada mejilla y Blancanieves abrió los ojos. El maleficio de su madrastra se había roto. Ella estaba en un sueño profundo que duró hasta el beso de su verdadero amor. Los hermanos estaban encantados a oír la voz de su mamá adoptiva. Blancanieves y el príncipe Javier se casaron con el permiso de su padre. Javier se llevó a Blancanieves a su palacio en Segovia.
Todos los hermanos fueron con los novios. El más joven de los hermanos de nombre Mudito era inseparable de Blancanieves.
Ellos vivieron felices y comieron perdices.








